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Diatriba Vol.5

Mis grandes barcos emergen, devastaremos todo lo que se oponga, y por más hundidos que estemos no nos rendiremos, ahora es una lucha de almas, me torne alguien eficaz en la disminución de aquellos ingratos. Los hundiré con mis armas, mi sufrimiento, mi castigo, o yo, el castigo que nació para ofrecerles dolor obligatorio a todos, desaparezcan antes que ponga en marcha los carruseles, vertiginosos, todos son tan solo alfeñiques, ciegos, mudos y sordos, tontos, solo ven lo que quieren, será un lujoso recorrido macabro por ver cuán daño han logrado, cosecharan sus frutos y observaran las consecuencias, todos son lábiles, asustados, desperdicios, tengo encono, gracias amigos por brindarme esas manos que tan solo supieron quebrarme los huesos de las manos. Ahora soy yo el responsable de hacer las cuentas y traer el hacha mortal que los degollara y dejara en la perdición, con antorchas de fuego a sus lados para que las cenizas de sus velas fundan sus cabezas, serán trofeos facticios que pondré en el más alto monumento y estallara en mil trozos, y tan solo oleré la fumata de sus cuerpos tostados, y recobrare el valor. Se me había olvidado cuan débil era, pero ahora seré más de lo que fui, porque ahora soy el poderoso, quien se encargara de hacer justicia, y sus almas las dejare en el lago del infierno, si no vivimos en el mismo. A todos les pondré garlitos, dominaré como alguna vez lo hicieron conmigo, ya no valdré menos que antes, porque ya no valgo nada, soy tan solo un espanto o una molécula de dióxido de carbono que anda por ahí sin que nadie lo necesite, pero me creí capaz y serán sus últimos respiros, es imprescriptible mi sentimiento, es poderoso, oscuro y sombrío, fuerza negra, sed de vindicar, mis tropas cazaran sus íntimos deseos, llegaré como alguien ignoto. Llegaré por la noche, cuando el diablo suelte sus almas en pena por las vías del mundo terrenal, saldré y atare sus pies con tubos de rosas y sus bellas espinas, sus cortinas estarán en su contra, ya no cubrirán más sus pecados, es perentorio que no se paren de sus camas, su colchón los ahogara, su techo caerá encima de las cabezas sin compasión, gracias por no tenerla conmigo, esta debe ser la cierta realidad constante y dolorosa. Ya no hay vuelta atrás, refocilare en sus jardines, cortare todo lo más bello que existe y solo permitiré que la maleza crezca y sea como yo, acabaremos con la vida común, convertiré este espacio en el más deseado de mis pesares, y ya que el diablo me réprobo, no pensaré en ustedes, pensaré en el futuro como balanza de sangre. 

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