Diatriba Vol.4
Quiero despertar de este
sueño que me aflige, o tal vez morir de esta vida que me asusta, razones
maliciosas que cantan los pajaritos de el árbol, me dicen lo mucho que quieren
ser liberadas de su cuerpo, yo también quiero ser, no solo de mi cuerpo,
también de mi alma, lo que necesito es desaparecer, sino lo hago, por lo menos
destruir todo aquel que destruya cada vez más la felicidad de las personas,
serán sensatos los gritos ardientes de los malditos oscuros que brincan y
brincan al punto de una chimenea, el olor de los huesos no es tan
satisfactorio, como escuchar la clemencia de perdidas miserias, quiero escuchar
el gañir más duro como jamás lo he escuchado, ver sufrir a la gente que por
tanto destruyo e hizo de mi lo mínimo y despreciable de la tierra, por las
dulces voces ahogadas en hipocresía, que pronto dejare mudas, luego conduciré a
un figón del diablo a que me cuente cuan grato se siente con las almas
vengadas, las que no tuvieron más propósito en el mundo que hacer más fuertes a
otros, por ser una vil persona y tanto hacer daño, evanescente mi alma,
irreconocible como ninguna, me quise alejar hace mucho, muerto en carne y
hueso, sin entender el motivo de seguir luchando, encontré un en el que podría
yo romper unas cuantas barreras más allá de los pesares, con mi égida tratare
de defender mis privilegios, matando los de quien tanto me hirió, es ahora el
momento de rebuscar cruelmente campos de batalla, comenzar mis guerras,
bombardear espíritus, y acabar mentiras, bajare el pendón de los más
catastróficos y aberrados corazones, luciré mi encanto que ahora tanto brilla
por desenmascarar monstruos detrás de caras falsas y sintéticas de poco precio
y mucho ego, creyeron estas almas capaces de arrebatar de mi lo que es tan
precioso, mi esencia, la arrancaron como un trozo de papel de un cuaderno más,
el cual se manchó de sangre, y no se derrocho ese trozo, quedo marcado, más que
ninguna otra hoja, intacta, queme su futuro, cenizas inútiles. Tratare de no
ser el pintamonas de la historia, en cambio, pintare un nuevo muro en el que allá
más tranquilidad, después de a ver acabado con mis derrotas, la humanidad es
simplemente supina, su única salida es trapacería al resto creyendo en aros
llenos de amor y franqueza, las supuestas honrada verdad se disfraza con la más
horrorosa mentira, empezare a hablar, para que mis diatribas acaben, y en
cambio, comenzare una trapisonda, hasta que el vencedor por fin sea yo, porque
todos ustedes, me crearon a mí con vesania, así empleare esta misma en su
contra y acabare de quemar tantos cementerios en los que viven, muertos y
fútiles humanos creados a la oscura sombra del arcoíris sin color.
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