¿Por qué el 1 de noviembre es el peor día de mi vida? No es tan difícil de entender, es tan solo el día más repugnante del mundo, principalmente porque me recuerda que nací y que aquí estoy, haciendo daño y más daño, causando estragos, estrés, tristezas, decepciones y otras cuantas cosas, es el día más existencial de mi vida, porque y si no hubiera nacido, la gente seria feliz, hasta mi propia familia lo seria, no habrían tantos platos rotos, ni tantos cuadernos manchados, porque si fuese una persona buena, se me pasaría, pero la realidad no es esa, la realidad es una maldad absoluta e intensa que destruye todo lo que toca, y aun así sin quererlo, todo sale mal, sino estuviera, no habría nada, literalmente nada, solo días bonitos con tradiciones bellas las cuales satisfacen a los demás. Pero heme aquí, nada puedo hacer al respecto aparte de lamentarme otro día del año y ver cómo voy destruyendo de pieza en pieza.
¡No! ¡Amor! ¡No! Contare la descarga electrica que abrió mis ojos y me hizo ver el bombillo fundido más incierto, la verdad del amor, la retorcida maniobra de elaborar con mi alma a los demás este, creer en utopías y caprichos ilusos que sostienen nuestra imaginación tan solo por un rato, y deshacen de nosotros la felicidad, la victoriosa tragedia. Como poder enamorarme sin encender los fuegos mortales, como enamorarme haciendo oscuro el día y creando las tormentas destrozas, intente ver más allá de las montañas, creyendo el grito desesperado del amor verdadero, que tan verdadero logro ser que ocasiono la avalancha magnifica jamás vista, controlo mi cuerpo entero, hasta los rincones más oscuros de mi mente logro persuadir. Se convirtió en algo adictivo, terapias para sanar el dolor más potente del mundo, el arma nuclear conocido por la raza humana. Desperté de las falsas ilusiones con balas en la espalda, quizás toque la rosa más hermosa de este mundo, con confianza me motive a en...